El puente de San Marcos es uno de esos pequeños enclaves patrimoniales que ayudan a comprender la historia caminada de Cebreros. Situado en un entorno de viñedos, pinares y caminos tradicionales, permite salvar el arroyo de la Pizarra, garantizando el paso del Camino Real de Toledo a Valladolid. Era también usado frecuentemente por los rebaños trashumantes en sus desplazamientos anuales.
Se trata de un puente antiguo, de un solo ojo, construido en piedra y cal, con tajamar a dos aguas y paramentos laterales. Su origen se ha relacionado con una posible traza romana-románica, aunque la construcción actual responde probablemente a distintas fases de reforma y reconstrucción, como ocurre con muchos puentes históricos que siguieron en uso durante siglos.
Por el pasan en la actualidad varias rutas senderistas y cicloturistas, siendo para obligada para todos los emprenden estos recorridos con el ánimo de poder leer y comprender el territorio.