Se le conoce como la picota. Se encuentra situada en la antigua vía medieval, y fue construida en el siglo XVI para cumplimiento de castigos y penas. Es en esta época en la que se otorga a Cebreros el título de Villa mediante privilegio real, lo que llevaba parejo algunos derechos y obligaciones como la de poder disponer de picota.
En las picotas se administraba justicia y también era el lugar donde se aplicaban determinados castigos y penas. Las picotas eran un símbolo jurisdiccional. Esta función desaparecería en el siglo XIX. La Cortes de Cádiz mandaron destruir muchas de ellas, por su representación del poder de nobles y señores durante el antiguo régimen. También, porque al ir organizándose los sistemas jurídicos modernos, perdieron su función.
Es una columna toscana de fuste liso y cuatro metros de altura, situada sobre una base cuadrangular y coronada con un capitel renacentista con cuatro cabezas humanas orientadas a los cuatro puntos cardinales y rematada por una pirámide truncada decorada con estrías.